La sexualidad es importante aun con una enfermedad reumática

CÓMO HACER DEL SEXO TU ALIADO CUANDO TIENES UNA ENFERMEDAD REUMÁTICA

El hospital universitario de Fuenlabrada (Madrid) acogió hace unas semanas el primer encuentro de Pacientes y familias con Profesionales de la Salud en espondiloartritis. Allí tuvimos ocasión de escuchar muchas experiencias y recomendaciones sobre cómo mejorar la calidad de vida en pacientes de espondiloartritis y entre ellas, destacamos la ponencia de la Dra. Leticia León, psicóloga sanitaria en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Habló sobre sexualidad, un tema que afecta enormemente a la autoestima y el bienestar de los y las pacientes, pero del que no resulta fácil que se hable en la consulta de reumatología.

Entre los motivos para no hablar de ello en consulta, están la falta de tiempo, el pudor por parte del paciente o el especialista ante un tema considerado aún algo demasiado íntimo, o bien por falta de conocimiento o estrategias para abordarlo.

Hay quien considera la sexualidad como un tema menor, pero el sexo es parte de la calidad de vida global del paciente y no poder disfrutar de él está considerado un tipo de discapacidad. En hombres y mujeres, la enfermedad reumática puede causar impacto negativo en la vida sexual, aunque no afecta a ambos géneros por igual. El hombre puede tener más miedo a la disfunción eréctil por el dolor o la fatiga, o incluso puede sentirse poco identificado con un rol pasivo en las relaciones sexuales. Por el contrario, para las mujeres suelen ser más frecuentes los problemas con la autoimagen corporal, el miedo a que el dolor empeore después del sexo o las dificultades para excitarse y llegar al orgasmo.

Podría pensarse que estas dificultades están relacionadas con la edad, pero no es así. El 84% de los adolescentes con enfermedad reumática son sexualmente activos pero el 58% reconoce que tiene problemas sexuales relacionados con la enfermedad, por lo que menos del 38% de ellos sigue siendo sexualmente activo en la edad adulta.

 

Tenemos buenas noticias

 

Entre las ventajas de mantener una vida sexual activa y gratificante, destacamos las siguientes:

  • Reduce el dolor
  • Mejora el sueño y el funcionamiento del sistema inmune
  • Mejora el tono de los músculos pélvicos
  • Reduce el riesgo de cáncer de próstata y de mama, y el riesgo de enfermedades coronarias
  • Reduce la ansiedad y el estrés, y previene la depresión

Abordar este tema en la consulta es sin embargo algo poco frecuente: sólo entre el 12 y el 30% de los pacientes con artritis reumatoide pregunta por este tema a su especialista. Por eso los expertos consideran que la evaluación de la sexualidad debería integrarse en la evaluación de la calidad de vida del paciente por parte del profesional sanitario.

 

Algunos consejos prácticos

 

La doctora Leticia León explicó que hay algunas pautas generales que pueden ayudar a los pacientes a mejorar en este aspecto tan importante de la vida de las personas.

El cuándo y el cómo van a ser importantes a la hora de pensar en las relaciones sexuales. Si el paciente no se encuentra bien, quizá sea mejor esperar a más adelante, pero teniendo muy claro que:

  • el sexo no empeora necesariamente los síntomas, más bien al revés, ya que actúa como relajante muscular y ¡cuenta como ejercicio físico!
  • las relaciones sexuales pueden aliviar el dolor y mejorar el estado de ánimo

El cómo hacerlo puede variar puesto que es importante adaptarse a cada momento, suavizando la intensidad y disfrutando de cada instante de la relación.

Como norma general, mantenerse en forma haciendo ejercicio físico, incluidos los que mejoran el tono de los músculos del suelo pélvico (ejercicios de Kegel) resulta muy útil y estimulante.

Igual que para la disfunción eréctil hay medicamentos que se pueden tomar (consulta a tu especialista cuáles son compatibles con tu medicación actual), la sequedad vaginal puede solucionarse fácilmente con lubricantes a base de agua y con terapias o cremas de estrógenos (no dudes en consultar sobre este tema a tu especialista).

La relación con tu pareja debe ser muy comunicativa para que los dos podáis adaptaros a nuevas situaciones. Recuerda que utilizar el humor y los cumplidos, la ropa sexy, los masajes relajantes previos al encuentro, o un baño caliente pueden ser buenos aliados. Calor local y una habitación a una temperatura agradable, los juguetes sexuales, cojines, almohadones, unos buenos preliminares, las películas o los libros de contenido erótico, están perfectamente indicados para animar la relación.

 

Compartir, comunicarse, divertirse

 

En resumen: el sexo no debe ser necesariamente la primera cosa que dejemos de lado cuando se tiene una enfermedad crónica. Es algo que no debemos relegar a un plano secundario, porque es una forma de compartir, de comunicarse, de divertirse. Para disfrutarlo, sólo es preciso flexibilizar y adaptarse a la nueva situación.

Los profesionales de la salud deben informar al paciente reumático de que su vida sexual puede verse afectada, y así abrir la puerta a futuras consultas sobre este tema.

Se debe comunicar al paciente que trataremos de ayudarle en la medida de lo posible, y en casos extremos, derivar al especialista más adecuado (de urología, psicología, ginecología, etc.). “La vida sexual puede fortalecer la unión en la pareja, pero no tenerla puede ser causar una crisis importante. Con conocimientos, apertura y empatía podemos cambiar la vida de nuestros pacientes”, concluyó la Dra. León.