dolores asimetricos

Enfermedad reumática y dolor asimétrico: ¿debo preocuparme?

Como venimos contando con frecuencia en esta web, los dolores articulares simétricos (en ambos codos, en ambas muñecas, etc.) son característicos de la artritis, especialmente de la artritis reumatoide. Sin embargo, un dolor asimétrico no es necesariamente un factor de descarte a la hora de valorar si un dolor articular puede ser indicio de una enfermedad reumática. De hecho, aquí hemos hablado ya de la dactilitis o “dedo salchicha”, el dolor en un dedo con inflamación de las articulaciones, que puede ser indicador claro de enfermedades reumáticas.

Por ejemplo, en el caso de la artritis reumatoide, sobre todo en los primeros estadios de la enfermedad, es posible que la persona que la padece no tenga dolor e inflamación en las articulaciones de los dos lados del cuerpo, aunque este sea, al final, un síntoma característico. En caso de no comenzar con un dolor simétrico, lo más normal es que sí se produzca conforme avanza la enfermedad, por lo que es importante considerar el dolor no simétrico como un indicio para abordar el tratamiento lo antes posible.

En el caso de la artritis psoriásica, aquella que viene acompañada por síntomas en la piel (enrojecimiento, placas, etc.), los pacientes suelen referir síntomas asimétricos en mayor medida. Según un estudio realizado en 2015 sobre 126 pacientes, el 53% de los participantes indicaron tener dolor asimétrico.

Este estudio recogía, además, un hecho relevante: la alta tasa de espondiloartropatía aislada en pacientes con artritis psoriásica. A juicio de los investigadores, este hecho debía tenerse en cuenta en el diagnóstico diferencial de las espondiloartropatías seronegativas, es decir, aquellas espondiloartritis que no presentan anticuerpos en el flujo sanguíneo.

Diagnóstico precoz, pieza clave


Los especialistas en estas enfermedades coinciden siempre en destacar que un diagnóstico precoz de la enfermedad reumática facilita el éxito del tratamiento, pero los síntomas no siempre son claros, y eso dificulta ese diagnóstico precoz. Estudios como el que referimos ayuda a orientar al especialista a la hora de descartar o no la presencia de una enfermedad reumática. Por ejemplo, este estudio concluye también que la afectación en las uñas es más frecuente en pacientes de psoriasis que también presentan artritis, por lo que debería considerarse un indicio de artritis psoriásica. También los casos con afectación articular suelen corresponderse con lesiones cutáneas más graves.

 

Fármacos Biológicos

La investigación no deja de avanzar para encontrar vías más claras al tratamiento y nuevos fármacos que permitan a las personas con enfermedad reumática llevar una vida completamente normal. Un avance muy relevante han sido los fármacos biológicos y aún más, aquellos que permiten compatibilizar el tratamiento con la maternidad y la lactancia. Nunca es suficiente, pero la investigación sigue adelante y con cada estudio, damos un paso más en la creación de nuevas soluciones.